Hoy desde BLaClinic Logopedia,tu clínica de logopedia en Granada,queremos hablaros del autismo en niños y señales de alerta .

El trastorno del espectro autista es un trastorno neurobiológico del desarrollo que abarca toda la vida, desde la infancia. La prevalencia es 1 de cada 100 niños nacidos aproximadamente, y además en esta prevalencia se da casi cuatro veces más en niños que en niñas.

 La detección precoz es lo más importante, pero es cierto que es un trastorno que no es fácil diagnosticar en edades tempranas inferiores a los tres años.  Por eso cuando se empiezan a notar signos de alerta, es muy importante acudir al especialista para una valoración y evaluación, pues cuanto antes sea el diagnóstico, mayor beneficio tendrá el niño.

Pero ¿Cómo podemos saber que un niño puede tener este tipo de trastorno? El espectro del autismo es muy amplio, por lo que hace que cada niño sea distinto y tengan signos distintos.
Desde nuestra clínica de logopedia en Granada os damos algunos de los indicativos más comunes:

  • No muestran interés comunicativo ni comparten intereses, por lo que no suelen buscar el interés de otra persona o niño.
  • No hacen juegos simbólicos como por ejemplo: jugar con sus juguetes como si fuesen reales.
  • No tienen ni buscan un contacto ocular, por lo que si pronuncias su nombre no te miran o si le hablas no buscan tu cara.
  • No les suelen gustar el contacto físico, pues suelen tener hipersensibilidades sensoriales, ya sean de olores, tacto, gusto. Con la comida tienen dificultad para cambiar de texturas y sabores. Les cuesta pasar del líquido a las diferentes texturas porque son muy selectivos.
  • Suelen ser bastantes cuadriculados y maniáticos a la hora de colocar los objetos.
  • El cambio de lugares les puede producir ansiedad o enfados.
  • Suelen tener sonido repetitivos cuando no saben hablar, y cuando son hablantes tienen ecolalias, que son palabras o frases que ellos reproducen de de forma continua y sin darse situaciones para ello.
  • Suelen tener intereses inusuales y repetitivos con los que se estimulan.
  • Si son hablantes no entienden las bromas o los chistes, así como tampoco las ironías ni las mentiras, ni las metáforas.
  • Suelen ser impulsivos.

Suele ser a la edad de los 3 o 4 años cuando estos signos se hacen más evidentes y por tanto más destacado, lo cual hace que se pueda dar un diagnóstico. Por eso es muy importante que se puedan detectar estos signos lo más tempranamente posible y así poder empezar a fomentar un buen desarrollo del niño.

Normalmente cuando un niño a edad temprana presenta el trastorno del espectro autista un signo de alerta suele ser que no desarrolla el lenguaje al ritmo esperado, pero eso no significa que no vaya a hablar, de hecho el problema que nos encontramos como profesionales es que precisamente porque el niño empieza a hablar y a desarrollar ese lenguaje aunque sea tardío, es lo que hace que los papas os relajéis y no os deis cuenta de que existen otras dificultades de componente no verbal. Ser evaluado por un profesional del lenguaje, Logopeda es fundamental para determinar el diagnóstico del espectro autista dentro de su amplitud.

Por ejemplo dentro de este espectro Autista también encontramos el llamado Síndrome de Asperger, el cual es un trastorno del neurodesarrollo y que afecta mayormente a la comunicación social, verbal y no verbal. Además de tener gran dificultad en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento.

Pero ¿Cómo podemos saber que un niño puede tener este síndrome? Los signos más evidentes que podemos encontrar son:

  • Suelen ser rígidos ante cambios, ya sea de lugares como en pensamiento.
  • Suelen tener dificultad en hacer amigos, o mantener la relación en un grupo solo con uno de ellos.
  • Tienen un habla muy compleja y formal que no suele ser típica a su edad, sino a uno mayor.
  • Suelen ser buenos en habilidades de memoria y matemáticas.
  • Entienden la ironía, las metáforas, el sarcasmo y los chistes literalmente. No entienden el significado que lleva una metáfora.
  • No suelen saber la diferencia entre una broma y una mentira.
  • En el juego buscan ganar y ser primeros siempre, y ante el fracaso, se suelen frustrar.
  • Cuando hay un tema que les interesa, pueden hablar durante mucho tiempo sobre él, y no saber cuándo deben terminarlo.

Por eso es muy importante que se puedan detectar estos signos lo más tempranamente posible y así poder empezar a fomentar un buen desarrollo del niño.