María es una de esas pacientes cuyo caso, como logopeda, te llega al alma y al corazón. Y por ello, por ser un ejemplo de actitud, de ganas y de superación, queremos compartirlo con todos vosotros.

María tiene 70 años, nació con una hipoacusia o sordera total (también llamada cofosis). Su modo de comunicación es a través del lenguaje de signos (con cierta limitación) y del lenguaje no verbal natural .
No sabe leer ni escribir
María acudió a nuestra clínica acompañada de su hermana para pedirnos que le ayudásemos a hablar… A diferencia de lo que todo el mundo pueda pensar, la persona con sordera no es muda. Sus cuerdas vocales no están afectadas o dañadas para no poder hablar, sin embargo, el lenguaje lo aprendemos por exposición auditiva con nuestro entorno: aprendemos español porque oímos español, aprendemos inglés porque oímos inglés. Pero, ¿y si no oyes nada durante toda tu vida? en ese caso el lenguaje no se adquiere y por lo tanto no se vocaliza o no se es capaz de utilizarlo de manera hablada. Este es el caso de María.
María a pesar de sus 70 años observa en algunas personas con sordera, que sí son capaces de emitir palabras o frases de forma oral, es decir, los demás les oyen y pueden comunicarse con mayor facilidad. Observa como algunas personas con hipoacusia pueden ir al supermercado y preguntar “¿cuánto vale?” o pueden ir a comprar una barra de pan o pueden decir te quiero a sus familiares… y esto, este esfuerzo de querer, es lo que hizo a María acudir a nuestra clínica. Sin duda un ejemplo que nos demuestra cómo la actitud hace que consigamos cosas que parecen imposibles.
María no está sola, María cuenta con el respaldo de toda su familia, y en especial de una gran hermana que le apoya, que le da generosamente  su tiempo para acompañarla, que le da fuerzas para que practique en casa y que se ha comprometido a que su ella consiga este sueño.
El primer día que empezamos la rehabilitación teníamos que hacer consciente a María de que la voz se produce en la laringe y que cuando la voz suena (o los demás nos oímos) es porque nuestras cuerdas vocales vibran y por lo tanto nuestra laringe vibra y que esa vibración se produce cuando expulsamos el aire en la espiración. Nos pusimos trabajar y eran tantas las ganas que tenía de hablar que comprendió enseguida que cuando su mano colocada en la laringe vibraba era que estaba sonando y por lo tanto que ¡estaba hablando!
Comenzamos con las vocales puesto que son sonoras, es decir, hacen que vibren las cuerdas vocales y no tienen oposición de los órganos articulatorios para que salga el aire y suenen con mayor facilidad. María sonorizó todas las vocales de manera suave y con una voz resonada
¡Nuestra querida María no tiene límites!
Nuestro objetivo es conseguir que María hable mucho más. María va a aprender a sonorizar cada fonema o letra y a hacer que su voz suene cuando emita palabras o frases. ¿Imposible? os preguntaréis. ¡NO! Esta vida está llena de personas como María que saben lo que quieren, luchan por una ilusión, resisten y persisten hasta conseguirlo y todo el equipo de Bla Clinic estará junto a ella, consiguiendo avances día a día, siendo constantes, dándole fuerzas cuando su motivación decaiga y haciendo que su sueño se haga realidad y que, por fin, después de 70 años, María pueda decir a sus nietos: ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Desde Bla Clinic queremos desearos a todos un feliz 2018 y que el caso de María os haga proponeros sueños y metas que conseguir y lograr

“QUE TUS SUEÑOS SEAN MÁS GRANDES QUE TUS MIEDOS”

FELIZ NAVIDAD

de

TODO EL EQUIPO DE BLA CLINIC